16 de julio de 2008

El potrero no se toca

El potrero se identifica con los barrios carenciados, pero a través del tiempo este término lo adquirieron todas las "canchitas" de fútbol de barrio. La mayoría carece de pasto por la falta de cuidado y mantenimiento, asi aumentando los riesgos de lastimaduras, cortes, infecciones y contagios. Los arcos no tienen redes y en muchos lados ni siquiera existen por falta de recursos: son suplantados por las remeras de los jugadores.

Durante el 2007 Adidas y la Fundación Luján Camino Solidario, de Lucas Castromán, actual jugador de Boca Juniors, impulsaron un proyecto conjuntamente para recuperar terrenos en siete provincias argentinas - Córdoba, Tucumán, Mendoza, Santa Fe, Santa Cruz, Capital Federal y Buenos Aires- para que los chicos no pierdan su hábitat futbolero.

"El potrero es la patria del deporte argentino, es la esencia de este juego en nuestro país. Es un espacio deportivo colectivo, donde todos pueden jugar. Allí los chicos son conocidos como 'pibes' y comienzan a soñar con un futuro deportivo".
Así comienza el institucional que decidieron difundir con un único fin: cumplirle el sueño a todos aquellos chicos que, por falta de apoyo, no pueden jugar al fútbol. La campaña a nivel nacional intentará llegar a niños de entre 10 y 16 años de clase media y media baja, de las provincias elegidas.
¿Cómo fue que desaparecieron esos campos de juego improvisados que vieron surgir a grandes cracks del fútbol argentino? Maradona, Houseman, Ángel Clemente Rojas, Alonso, Bochini, Tevez, Riquelme, entre tantos jugadores del fútbol local