El trabajo del profesional permite ayudar al logro del mayor rendimiento posible a la hora de la competencia, esto significa potenciar y entrenar mentalmente aptitudes psicológicas como: la confianza, la concentración, la motivación y el aislamiento de presiones internas y externas. Como así también ayudar a cohesionar al grupo, ayudar a mejorar la relación entrenador-jugadores.
A la vez puede intervenir en el área de la prevención, para evitar y/o minimizar los prejuicios que provoca en los jóvenes jugadores la deserción escolar, expulsiones, lesiones, inductores de stress y adicciones a sustancias nocivas.
La tarea del psicólogo en el deporte esta guiada por dos grandes objetivos. Uno de ellos es la prevención y promoción de la salud mental del deportista, enmarcada en el plano de «la formación» del ser humano. Y el otro es lograr el mayor rendimiento posible a la hora de la competencia: potenciar y entrenar mentalmente aptitudes psicológicas como la confianza, la concentración, la motivación, y el aislamiento de presiones internas y externas. Como así también ayudar a cohesionar al grupo, ayudar a mejorar la relación entrenador-jugadores.
Los profesionales que trabajan en el fútbol amateur, en cualquiera de las ciencias aplicadas que se trate, saben que a diferencia del alto rendimiento –profesionalismo- el eje no está puesto exclusivamente en los resultados, sino en la promoción del mayor número de jugadores posibles y bien «formados» al fútbol profesional. La mayor cantidad y calidad de semillas posibles para cosechar.
Se ha detectado en un trabajo conjunto entre psicólogos y médicos, que un porcentaje mayor del 50 por ciento de los jugadores del interior del país que estén o no parando en la pensión del club, se lesionaron durante el primer mes de su llegada.
En este tiempo de adaptación, hay dos factores causales fundamental: a) el cambio ambiental: de lugar físico (casa por pensión, pueblo por ciudad.), de relaciones interpersonales (lejanía de la familia y/o novia, cambio de amigos, cambio de colegio) y b) el cambio de ritmo y exigencia del entrenamiento: en la mayoría de los casos, mucho mayor al que venían acostumbrados.
La función del psicólogo es la de sostén, acompañamiento y asistencia, encuentra que la población que más la requiere, es la que constituyen estos jóvenes, por sus carencias afectivas, desordenes emocionales y hasta en algún caso, carencias materiales.
Lugar para recurrir si necesita ayuda:
ASOCIACIÓN DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE ARGENTINA
+54 (11) 4899-0337 – apda@psicodeportes.com – Bonpland 1230, Capital Federal, Argentina
16 de julio de 2008
El Psicólogo en el fútbol amateur
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Psicología